Caso Saweto sin elementos precisos para condenar a los que mataron a comuneros:

Con pocos elementos precisos que exige el Nuevo Código Procesal Penal, es de verse que la juez Melina Díaz Acosta, del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria, cuenta con pocas esperanzas que el Ministerio Público, logre dar con los responsables de la muerte de los comuneros en de Saweto, en el distrito de Masisea. Primero, el lugar exacto en donde se produjo el asesinato no ha sido determinado si fue en territorio peruano o en territorio brasilero.

Fueron los pobladores quienes recogieron los cadáveres, pero no han precisado de dónde o en qué espacio georeferenciado determinado. Segundo, no se han encontrado los elementos indiciarios como para establecer quien provocó la muerte, por ejemplo, ADN de un cabello o restos de piel o de tela que vincule a uno de los investigados. Y lo que es peor, el fiscal, el titular de la acción penal nunca llegó al lugar de los hechos.

De los cuatro muertos solo han encontrado tres cuerpos y la tesis de los abogados comienza a explorar el lado del indubio pro reo. Es decir, señalando que tal si el cuarto que no aparece los mató a los tres y se dio a la fuga o es que el cuarto estaría vivo o como también que narcotraficantes los mataron y solo uno escapó y estaría vivo.

Al respecto de la incautación de madera, han desvanecido la teoría del asesinato por venganza, por cuanto la madera incautada no corresponde al sector denunciado ya que ha quedado demostrado que esa madera salió de Atalaya.

La prueba que desbarató por completo la teoría que la madera era de Saweto, cayó cuando compararon los tocones de esa zona no eran iguales a la madera incautada para las investigaciones. Además, se cayó la tesis que eran colonos nativos cuando demostraron que Chota procedía de un pueblo de Cajamarca y al ir a Atalaya reunió a tres más de esa provincia y desde el 2002, solo un era nativo, viajaron con mujeres nativas hacia una vertiente del Tamaya y del Putaya, zona de constante tránsito de tráfico ilícito de drogas y donde los cupos para facilitar el comercio de droga son un pan de cada día.

Compartir esta publicacion

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *